Relatos

AMOR DE VERANO

El primer verano te saludé desde el kiosko de mis padres. Un día pasó una avioneta lanzando balones de playa y cogiste uno para mí. Mi madre, en agradecimiento, te invitó a un polo de limón.

El verano siguiente compartimos pandilla y paseamos por el pueblo después de despachar helados. Una noche me alcanzaste la luna con un beso. Yo, en agradecimiento, te esperé todo el año.

El último verano solo pensabas en tu carrera. Ya no hubo días ni noches, ni besos ni helados. Yo te quise devolver a los dulces días del pasado. Tú, en agradecimiento, preferiste volar muy alto.

Si te ha gustado, deja un comentario