Vivir fuera es como tener un par de zapatos nuevos: hay que domarlos. En realidad, te tienes que domar tú. Tienes que pasar por la horma del país: cambias de entorno, dejas todo lo conocido, tienes casa nueva, barrio nuevo, ciudad nueva y hasta clima nuevo. En mi caso, tengo hasta nuevo estado civil.
Autor: mimundoyalrededores
He vivido cuatro años en Singapur. Hasta allí me llevó el amor y mi vida cambió radicalmente desde entonces. Siempre me ha gustado compartir mis historias con el que quisiera escucharme. Por aquí he empezado.