El primer verano te saludé desde el kiosko de mis padres. Un día pasó una avioneta lanzando balones de playa y cogiste uno para mí. Mi madre, en agradecimiento, te invitó a un polo de limón. El verano siguiente compartimos pandilla y paseamos por el pueblo después de despachar helados. Una noche me alcanzaste la… Sigue leyendo AMOR DE VERANO