Relatos

UNA HORA MENOS

Dame vinho verde, un plato de bacalao, mi familia y un puñado de amigos. Unas vistas al río Miño, un sol tímido que asome entre las nubes, una charla con risas y un reloj sin horas.

La vida reposada de los días de verano y la cabeza al viento. Vivir despeinados con la bruma que absorben las vides, beber el vino de tu silencio. Quiero vivir enamorada, con el corazón trotando y el vello erizado. Los ojos entrecerrados, tu imagen tatuada en el iris.

La pausa y el amor, el mar con tu reflejo, las brasas ardiendo, tenemos una hora menos. Portugal me sienta siempre bien, aunque no tenga Mediterráneo cerca. Será que vienes conmigo. Será que te quiero una hora más.

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