Ya estoy de vuelta, con 30 kilos de maleta a cuestas y un jet lag que se ha encariñado conmigo. Pero mi equipaje no está sólo lleno de ropa, zapatos, compras y productos que resultan caros o difíciles de encontrar aquí. En la maleta traigo prisas, fiesta, comidas, meriendas, cenas, visitas, puesta al día, reuniones con… Sigue leyendo DENTRO DE MI MALETA